FlagDomingo, 24 Junio 2018

Información de valor para integradores de Seguridad Electrónica y Ciberseguridad

 

 

 

Considerando que las amenazas y ataques cibernéticos son cada vez más peligrosos el tema de respaldo, recuperación de información y continuidad de negocio son indispensables para cualquier tipo de empresa. Incidentes como los perpetrados a principios del siglo mediante el virus LoveLetter que infectaba las computadoras y usaba su base de datos para seguir diseminando un “gusano” que tenía la capacidad de borrar archivos, son una muestra del daño que pueden llegar a generar pues el impacto económico se cuantificó en casi 9 mil millones de dólares.

 

Al ser parte de las principales tendencias a nivel mundial, los sistemas de nube son uno de los principales rubros donde se prevén grandes oportunidades de negocio, de hecho el Informe de IDC (patrocinado por Cisco) presentado el año pasado bajo el nombre “No se quede atrás: las ventajas empresariales de lograr una mayor adopción de la nube”, indica que el Cloud está entrando en una segunda oleada de adopción donde las compañías no se centran únicamente en la reducción de costes y el cumplimiento de los Acuerdos de Nivel de Servicio (SLAs), sino que se apoyan en la nube como plataforma clave de crecimiento e innovación.  

 

En temas de seguridad todo lo relacionado con malware avanzado es prioritario, las empresas buscan hacer frente a un reto que no se torna fácil pues la naturaleza cambiante de estas amenazas hace que protegerse sea una tarea con varias vertientes.

 

Actualmente cuando se trata de amenazas de seguridad no solo se hace referencia a un sistema de datos o resguardo de información, también se deben considerar procesos relacionados con maquinaria, equipo e instalaciones de empresas relacionadas con el sector industrial, incluso de entidades gubernamentales o privadas que tienen foco en temas de energía eléctrica, agua, petróleo y gas, por mencionar algunos.

 

La seguridad informática es un tema que desde hace varios años ha dejado de ser exclusivo para las grandes corporaciones, considerando que en México la cifra de pequeñas y medianas empresas rebasa los 4 millones podríamos fácilmente detectar la importancia de brindarles soluciones que se adapten a sus necesidades particulares de protección y resguardo pues finalmente al manejar datos de clientes, proveedores y trabajadores tienen la responsabilidad de salvaguardar dicha información. Pero el reto no acaba en la protección de datos también se extiende hacia otros puntos considerando que muchas de las denominadas PyMEs podrían ser el enlace perfecto para vulnerar las redes corporativas de sus clientes o corporaciones con las que tienen algún tipo de vinculo comercial.