FlagMiércoles, 11 Diciembre 2019

Información de valor para integradores de Seguridad Electrónica y Ciberseguridad

 

 

hanwha pacheco

 

El transporte público es un servicio masivo transversal a todas las esferas de la sociedad. No obstante, por esta misma condición está sujeto a las intimidaciones que generan ciertos individuos que la conforman. Nada más en los últimos días, el Gobierno de la Ciudad de México reportó haber detectado y detenido a cerca de 40 bandas de personas que se dedican a robar teléfonos celulares en el Sistema de Transporte Colectivo (STC) Metro.

Y es que, en comparación con el mismo período de 2018, los robos a bordo de transporte público en la capital de este país se dispararon en más del 400 % durante el primer cuatrimestre de este año alcanzando niveles históricos. Mientras de enero a abril del año pasado se reportaron 260 asaltos en el STC Metro, durante los primeros cuatro meses de 2019 se produjeron 1.378 casos; es decir, un aumento del 430 % según la Procuraduría General de Justicia.

Esta misma entidad informó que durante el mismo período en cuestión el robo a pasajeros en taxi pasó de 51 a 155 casos (un aumento del 203 %), mientras que los robos a bordo de microbús pasaron de 205 a 269 (un incremento del 31 %).

Pero esta situación no es exclusiva de México. En Bogotá, la capital colombiana, las autoridades han detectado una problemática protagonizada por bandas ‘rompevidrios’. Se trata de grupos de 6 y hasta 15 delincuentes que en cuestión de segundos, aprovechando la congestión vehicular de ciertas horas de la noche, salen de diferentes escondites, rompen los vidrios de los vehículos que transitan allí y extraen la mayor cantidad de objetos de valor que les sean posibles.

Es un fenómeno similar al de los ‘portonazos’ en Chile, tipificado por la fuerza policial de este país (los Carabineros) como el robo de vehículos en momentos en que quien conduce se dispone a entrar o salir del domicilio. Durante las primeras 14 semanas de este año se presentaron 214 casos de este tipo.

Soluciones a la vista

Ante esta situación, la jefa de Gobierno de la Ciudad de México presentó recientemente el programa de videovigilancia en los postes de la ciudad que incluye la incorporación de 18.500 cámaras con visión 360 grados, altavoces y botones de pánico. De esta manera se piensa reforzar el Centro de Comando, Control, Cómputo, Comunicaciones y Contacto Ciudadano (C5), implementado hace diez años.

Por su parte, en Iztapalapa, una de las 16 demarcaciones de Ciudad de México, el transporte público acaba de incorporar GPS y cámaras de videovigilancia para disminuir el robo en las unidades, las cuales se encuentran conectadas al C5.

De otra parte, en Medellín, Colombia, el alcalde de esta ciudad presentó un sistema estratégico de reconocimiento de placas que permite el registro de vehículos con reportes por haber participado en la comisión de delitos. Este sistema, que cuenta con 400 cámaras ubicadas en sitios estratégicos como avenidas principales, el centro, las entradas, salidas de la ciudad, e ingreso a los barrios, generó 36 resultados positivos desde su funcionamiento hasta el día de su presentación, el pasado 17 de julio.

Ese día, en el mismo momento en que el mandatario municipal presentaba las pantallas que registran las imágenes de la cámara en vivo, fue interceptado un taxi que según la información de las autoridades había participado en el hurto a un camión repartidor de mercancía. A partir de la información suministrada, se constató que el vehículo tenía nueve anotaciones por diversos delitos.

Por su lado, en Bogotá se han desplegado varios drones, dotados con cámaras de alta resolución, visión térmica y un alcance de hasta 7 kilómetros para identificar en tiempo real de dónde salen y en qué partes se ocultan las manadas rompevidrios. Así, las autoridades han podido capturar a varios miembros de estas bandas.

Mientras, en Chile, tanto el gobierno como los Carabineros de la mano de la nueva ley “antiportonazos”, han adecuado sus operativos e incorporado nuevas tecnologías para atacar este flagelo. Entre ellas se encuentra básicamente un sistema de videovigilancia como medida preventiva para la identificación y rastreo de delincuentes.

Un paso más allá

Al conectar varios tipos de dispositivos de recolección de datos, como sensores, cámaras, etc., las ciudades pueden administrar su infraestructura, recursos y planificación urbana. En una ciudad inteligente, la videovigilancia va mucho más allá del simple monitoreo. Esta ahora actúa como herramienta de analíticas, así como indicadores para las operaciones de la ciudad.

Especialmente las soluciones de transporte requieren características únicas para poder tener buenos resultados. No es solo el hardware y un diseño robusto (cámaras, grabador). También es necesario tener en cuenta que se requiere un software especial que permita acceso remoto, visualización en tiempo real de video y posición, reproducción remota, opciones de backup (manual y/o remoto), notificación de alarmas, audio, solución de almacenamiento y administración de recursos para sistemas distribuidos.

Todos estos elementos son propios de las soluciones que ofrece Hanwha Techwin, las cuales, unidas con el soporte de nuestro equipo en la región, se convierten en la mejor opción en características técnicas y servicio a la hora de necesitar una implementación robusta.

Estas incluyen generación de alarmas ante escenarios como un vehículo detenido en un sitio prohibido o en una avenida muy transitada, analíticas avanzadas como detección de disminución de velocidad, registro de la densidad de tráfico, conteo y clasificación de vehículos movilizándose por carril, visualización de peatones en zonas de altas probabilidades de accidente, notificación de eventos que impidan la visibilidad, función de reconocimiento de placas, entre otras.

Nuestro nuevo modelo de grabador digital permitirá impulsar estas soluciones enfocadas a implementaciones en vehículos más pequeños como taxis, transporte de valores y policía; sin dejar a un lado trenes, buses y sistemas de transporte masivo, los cuales han sido nuestro principal foco. Esperamos ejecutar proyectos en el área de transporte en todos los países de la región; de ahí que algunos demos ya se hayan puesto en marcha en países como Argentina y Chile.

Junto a ello, nuestras soluciones para ciudad como cámaras PTZ, sistemas de posicionamiento (TNU-6320), nuestro nuevo software WAVE, cámaras con plataforma abierta (para integración con otras aplicaciones como LPR) son un complemento perfecto para la solución de transporte público, lo que garantiza que cualquier evento o emergencia quede registrado y pueda ser atendido a tiempo.

 

Germán Pacheco, gerente de Producto de Hanwha Techwin para América Latina